Vacunación niños y adultos

Contamos con vacunación para niños y adultos en nuestros centros de vacunación. Es fundamental que cada persona cuente con las vacunas sugeridas según su edad. 

Las vacunas son importantes por varias razones fundamentales:

  • Prevención de enfermedades: Las vacunas son una forma altamente efectiva de prevenir enfermedades infecciosas. Estimulan el sistema inmunológico para producir una respuesta protectora contra agentes patógenos como bacterias o virus. Al recibir una vacuna, tu cuerpo desarrolla inmunidad sin tener que sufrir la enfermedad real, lo que te protege contra futuras infecciones.

  • Erradicación de enfermedades: Las vacunas han demostrado ser una herramienta poderosa para erradicar enfermedades. Un ejemplo notable es la erradicación mundial de la viruela en 1980, lograda gracias a una intensa campaña de vacunación. Otros ejemplos incluyen la erradicación regional del polio y la eliminación de enfermedades como la rubéola y el sarampión en varios países.

  • Protección colectiva (inmunidad de grupo): Cuando un alto porcentaje de una población está vacunada contra una enfermedad, se crea un efecto de protección colectiva conocido como inmunidad de grupo. Esto reduce la propagación de la enfermedad y protege a las personas más vulnerables que no pueden recibir vacunas, como bebés demasiado pequeños o personas con sistemas inmunológicos debilitados. La inmunidad de grupo es especialmente importante para proteger a quienes no pueden recibir vacunas debido a condiciones médicas.

  • Reducción de complicaciones y muertes: Las vacunas previenen no solo la enfermedad en sí, sino también sus complicaciones graves y potencialmente mortales. Al reducir la incidencia de enfermedades como el tétanos, la difteria, la tos ferina, la hepatitis, la influenza y muchas otras, se evitan hospitalizaciones, discapacidades permanentes e incluso muertes relacionadas con esas enfermedades.

  • Seguridad y control de brotes: Las vacunas se someten a rigurosas pruebas de seguridad antes de ser aprobadas para su uso. Además, los programas de vigilancia continúan evaluando la seguridad de las vacunas una vez que se implementan en la población. Al vacunar a la mayoría de la población, se puede controlar y prevenir la propagación de enfermedades infecciosas, reduciendo así la posibilidad de brotes epidémicos.

En resumen, las vacunas son una herramienta esencial para prevenir enfermedades, proteger a las personas más vulnerables, erradicar enfermedades, reducir complicaciones y salvar vidas. Son una contribución invaluable para la salud pública y el bienestar de las comunidades.